Nov
14
2008
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Los Mojitos en el Bar Tam-Tam son de garrafón

Hacia el final del verano pasado, el 31 de Agosto de 2008 mis amigos y yo quisimos salir a cenar y a tomar algo después. Hasta ahí todo normal. De la cena no comentaré nada aqui ya que tenemos otros dos posts dedicados a ello. Vamos, una verguenza a precios de palacio. En resumen que la noche empezó torcida, sufriendo la incompetencia y baja calidad del susodicho restaurante.. pero al llegar la hora de ir a tomar algo pues tuvimos mas de lo mismo.

Se nos ocurrió tomar algo en el Bar Tam-Tam, un local que ha visto mejores tiempos supongo. El gran error fue pedir que nos prepararan unos Mojitos. Jamás habían caído en nuestras manos unos Mojitos como aquellos. Ojalá hubieramos tenido un tubito de laboratorio para llevarlo a analizar. Aquel infame alcohol que contenían los combinados era de lo “mejorcito” que tenía la casa.

Ahora entiendo porqué los Mojitos estaban como estaban, usando Ron Almirante Superior (Superior, eh!) o Ron Róquez no puede salir nada bueno. Sobretodo si sabemos que se trata de bebidas alcohólicas de muy baja calidad que se venden en Alcampo o Mercadona por 4 o 5 euros la botella. Y a saber a qué precio tirado se lo dejan al dueño los distribuidores de bebidas.

Tras dar dos sorbos la sensación que te queda es la de haber bebido alcohol 96º. Lo cual explica que al principio los sirvieran con poco ron, sabía a refresco y no muy bueno que digamos. Volvemos a la barra para pedirle al camarero que nos añada un poco de ron (porque sabe a refresco y casi nada a Ron). Acepta la petición sin rechistar y se lleva los vasos, -que estaban prácticamente llenos- hacia el fondo de la barra donde les da un retoque. Nos fue imposible ver que botella manejaba allá, asi que nos llevamos los vasos a la mesa. Lo probamos para comprobar que la mezcla había mejorado. Pero estaban peor, sabía a rayos!.  Por eso ponían poca cantidad, ya que al ser tan malo el ron que le ponen se nota enseguida si le echan la cantidad normal. Este es el alcohol de garrafón del siglo XXI. El que aprueba justito el control de Sanidad, el que se vende a precio de risa y está fabricado por marcas supuestamente decentes que comercializan la bebida con diferentes precios y calidades. Claro que, el más barato que ofrecen también es el más malo. Diríase que ellos lo desecharían por malo, pero lo venden barrato para sacar beneficio o porque hay demanda, según parece.

Volvimos a la barra a pedirle explicaciones al camarero, y con los Mojitos sin tomar abandonados en la mesa. Al preguntarle qué clase de Ron nos había puesto, respondió sin pudor que se trataba del Ron Almirante Superior. A lo que el camarero de al lado que estaba escuchando dijo: “No, creo que era Ron Róquez”. Tampoco accedió a probar los combinados que el mismo había preparado. Todo un poco sospechoso, ¿no?.

Tras discutir sin llegar a ninguna solución y comprobar que estaba dispuesto a cobrarnos 5 euros por cada Mojito no tuvimos más remedio que pagar lo que no habíamos consumido y marcharnos para no volver.

Nota: el combinado bien hecho tiene que saber a todo lo que lleva un Mojito (Lima o limón + Soda o sprite + Azúcar + Ron + Hierbabuena o menta + Hielo picado) en una cierta armonía de proporciones.

Nov
13
2008
1

Ideal para restaurantes cutres

Yo no soy cocinero, pero si me pongo a hacer una lasaña, en lo primero que pienso es en las láminas de pasta que sirven de base para ir haciendo capas o pisos con el relleno (pero requiere ponerlas a remojo y eso lleva tiempo). Pues bien supongo que hay una sencilla manera de sustituir tanto la carne picada como la pasta (dos pájaros de un tiro) consiste en utilizar jamón cocido en lugar de la pasta (así no hay ni que poner a remojo las láminas y es más rápido) ideal para restaurantes cutres con más clientela de la que pueden abastecer, y barato.  Luego un poco de bechamel con tomate frito y queso rallado por encima y a correr. No te jode.

Lo que realmente me jode es que a mí me habría salido cien veces mejor y casi sin esfuerzo, no se me ocurriría echarle jamón york a una lasaña, me dejaría los cuartos en una poquita carne picada ¿no?

Lo ideal HABRÍA sido que combinasen  un piso de carne picada con el sofrito de tomate y otro con las espinacas con bechamel, y se va alternando luego se cubre todo con la salsa el queso rallado y un poco pan rallado y al horno, esa sí que estaría buena y no aquella estafa.

En fin que cualquier lasaña congelada de esas habría sido mejor que la lasaña de la casa en el Spaguetti and Blues de la Malvarrosa-Alboraia.

Nov
13
2008
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Spaghetti and Blues

Como siempre, no hay mal que por bien no venga, y nosotros, que somos optimistas realistas, queremos aclarar que gracias a este nefasto restaurante se nos ocurrió la idea que ahora empezamos a llevar a cabo, La Anti-Guía.

Y como no iba a ser de otra manera, pasamos a describir lo que allí aconteció:

Cuatro comensales, esperando casi una hora para tener mesa, lo que nos hizo quizá pensar que un sitio tan solicitado sería por algo… Pero no quiero adelantar acontecimientos.

Después de la espera, nos llevan a una mesa en la parte de la terraza que da al mar, buenas vistas, eso sí.

Otra media hora de espera hasta que nos toman nota.

Otra hora de espera y por fín llega la comida. Los platos;

Ensalada, fue nuestro entrante virtual casi no lo llegamos a probar porque era bastante escasa.

Lasaña de la Casa, nada destacable por sus capas de jamon york, tomate de bote y ausencia de carne. Vamos ideal para restaurantes cutres. Nuestro compañero ozymandias le dedica todo un post a describir esta ‘maravilla’ salida de la cocina del Spaghetti and Blues de la Malvarrossa (Valencia).

Pizza de Salmón. Llega prácticamente fría y con espinas incluidas para deleite del comensal. Por supuesto la pizza se fue de vuelta a la cocina o a la basura, quién sabe.

Ravioli de espinacas a la crema de no se qué. Llegan fríos, duros, como si no hubieran pasado por su adecuada cocción, y la crema, convertida en una pasta homogénea, fría como no, e insípida. Así que le pedimos al camarero que nos lo cambie. Otra media hora después vuelve a llegar el ‘abundante’ plato de Raviolis, compuesto por 13 unidades, los cuales siguen tan duros como se los llevaron, aunque esta vez, eso sí, un poco calientes, tal y como se quedarían si los metieses en un microondas. Este “delicioso plato” tiene un precio de 13 euros. Casualmente, la misma cantidad de raviolis había en el plato. Conseguí comerme 6. Pero a pesar del mal servicio, y pésima cocina, el precio siguió siendo el mismo.

Supongo que el cocinero no debe apreciar mucho su trabajo, pues a cualquiera con buen paladar y cierto amor por la comida, le daría verguenza sacar esos platos y pretender ser un buen restaurante, con calificación de Qualitur, reconociendo su buen servicio, calidad,etc. Lo que no recuerdo si ponía la fecha en la que fueron incluidos en Qualitur, puede que hace 10 años, cuando sí se comía bien allí, el ambiente era tranquilo y acogedor, y la comida aunque a precios medio-altos, era buena y merecía la pena. No como ahora.

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